
Vivir en un dormitorio universitario es una opción magnífica para el primer año en la universidad. Si vives fuera de una residencia de estudiantes, perderás muchas oportunidades de conocer gente nueva y participar en diferentes actividades. También te perderás toda la diversión y travesuras que tienen lugar en los dormitorios universitarios. En las residencias universitarias hay risas, drama y ocasionalmente algunos problemas. Si decides vivir en un dormitorio universitario, formarás parte de una comunidad… La mayoría de estudiantes cambian y crecen un poco más durante su estancia.
Vivir en un alojamiento para estudiantes es una parte muy importante de la experiencia universitaria. Este es un momento crucial en la vida de un adulto joven y hay muchas lecciones que aprender.

Lecciones de vida que aprenderás viviendo en un dormitorio universitario
El espacio personal es importante
Es posible que hayas dado esto por sentado mientras vivías en casa porque tenías tu propio dormitorio. Viviendo en un dormitorio universitario, necesitas mantener tus cosas controladas y en orden al tiempo que tienes al lado a un compañero/a de habitación. Hay algunos límites que simplemente no podréis cruzar.
Necesitarás tiempo a solas
Estar solo/a es una buena manera de recargar energías y ayudarte a pensar. Viviendo en un dormitorio universitario no siempre tienes que estar con tu compañero/a de cuarto o tus amigos/as en el interior del dormitorio. Aprenderás a valorar el tiempo en soledad para concentrarte en ti.
No tienes que compartirlo todo
Compartir es genial, especialmente si tú y tu compañero/a de habitación tenéis intereses o estilos similares. Sin embargo, si hay algo que quieras guardar viviendo en un dormitorio universitario para ti, hazlo, esto está también bien, no tienes porqué compartirlo todo. Simplemente explícaselo amablemente a tu compañero/a de habitación o a tus amigos/as y seguro que te entienden.
Está bien decir que no
Si bien la universidad es el momento de probar y experimentar cosas nuevas, está bien decir que no, si no estás interesado/a en hacer algo. No te preocupes por lo que otras personas puedan pensar, simplemente manténte fiel a ti mismo.
Tienes que defender lo que crees que es correcto
Esto no significa acusar a tu compañero de habitación o amigos, pero si crees que algo anda mal, dilo. Si tu compañero de habitación sigue pidiendo prestadas tus cosas sin preguntar, dile que te molesta. ¡Tienes voz, úsala!
Los buenos amigos son difíciles de conseguir
Viviendo en un dormitorio universitario te darás cuenta de que, aunque estés rodeado de mucha gente todo el tiempo, la mayoría de la gente son solo conocidos. Tus verdaderos amigos/as saldrán a la luz cuando los necesites y sin pedírselo estén ahí. Te darás cuenta de que se trata de calidad y no cantidad.
Tienes que cuidar tu salud
Viviendo en un dormitorio universitario, tu madre no estará ahí para prepararte la cena ni para cuidarte cuando tienes un resfriado. Tú mismo/a eres ahora el/la encargado/a de preocuparte de tu salud, y esto te puede llevar un tiempo a acostumbrarte. Come sano, bebe mucha agua y trata de dormir lo suficiente.
Averigua qué tipo de compañero/a de habitación eres
Viviendo en un dormitorio universitario, con alguien que no es tu familia, puede ayudarte a aprender mucho sobre ti y tu estilo de vida. Podrás descubrir que eres más hogareño/a de lo que pensabas, o quizás descubras que eres un fanático/a de la limpieza. Sea lo que sea, lo descubrirás durante este tiempo.
¿Con qué tipo de compañero de cuarto eres compatible?
Si eres hogareño/a, un buen compañero/a de habitación podría ser alguien que casi nunca esté en casa. Si eres un fanático/a del orden, probablemente querrás un compañero/a de cuarto que también necesite que las cosas estén limpias todo el tiempo. Aprender sobre ti y tus preferencias te ayudará a identificar lo que quieres de un compañero/a de habitación universitaria.
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