Para garantizar la seguridad e intimidad de las habitaciones, la pérdida de la llave supondrá la sustitución de la cerradura de la puerta, cargándose los gastos de material y mano de obra en la cuenta del Residente.
La Dirección de la Residencia podrá reagrupar a aquellos/as Residentes que, una vez comenzado el curso, se queden sin compañero/a de habitación, cambiando inclusive de habitación si la Dirección lo estima oportuno.
Se retirarán de las habitaciones los aparatos y objetos que causen molestias a los/as Residentes vecinos/as, especialmente los equipos de TV y los equipos e instrumentos musicales.
Cualquier modificación en las habitaciones debe ser debidamente autorizada por la Dirección de forma escrita.
Cualquier desperfecto o arreglo que sea necesario deberá ser comunicado por escrito en los partes de averías que para tal efecto existen en recepción.
Los/as Residentes deberán dejar la habitación recogida y disponible para la actuación del personal de limpieza.
Las visitas no podrán acceder a las habitaciones sin el oportuno permiso. En ningún caso permanecer en la misma después de las 22h00 sin permiso expreso de la Dirección.
En cualquier caso, el/la Residente, y en su caso el responsable económico del titular de la habitación, será directamente responsable del comportamiento de sus invitados.
Queda terminantemente prohibida la celebración de fiestas dentro de las habitaciones. Para este tipo de actividades, los únicos lugares autorizados serán los designados por la Dirección. Sólo podrá servirse la comida en la habitación en caso de enfermedad, la cual deberá ser comunicada inmediatamente a la Dirección, con el fin de tomar las medidas oportunas.
Al finalizar el curso académico, los/as Residentes dejarán libres sus habitaciones, debiendo llevarse consigo todas sus pertenencias personales. No se permite el almacenamiento de objetos ni vehículos en las dependencias de la Residencia. La Dirección dispondrá de todo objeto abandonado, considerando que el/la Residente renuncia a su posesión.
La Dirección no se responsabiliza de los objetos o dinero que puedan ser sustraídos dentro del recinto.